¿Mereces lo que sueñas?

Mereces lo que sueñas, decía Cerati…

Siempre que vayas a por ello, sostengo.

Que el “no” ya lo tienes, afirman algunos…

Que hasta el “no” hay que ganárselo, contradigo.

 

Porque hay más valor en un –no- luego de haber dejado el alma, al -no- que diste por asumido.

Pues en un caso alguien lo ha apostado todo, y en el otro un cobarde ni siquiera ha jugado la partida.

No necesitás que te diga en cuál hay honor, ¿a qué no?

Recordá siempre: cada paso que diste/das –por más insignificante que lo creas- te lleva a donde estarás mañana.

Imaginá que soñás con una casa y cada que podés comprás los ladrillos con los que la edificarás. Por momentos los acopiás de a 1000 y en otros te golpea la suerte y tenés para levantar un piso entero.

Esa casa es nuestra vida, la construimos poco a poco y la suerte no es otra cosa que persistir, no aflojar.

Esto que digo podría ser igualmente equiparable a un viaje a un lugar en el que nunca antes estuviste, la sensación de conducir a la nada misma nos invade en partes hasta que, repentinamente, tras una curva nos encontramos con un paisaje idílico, ése que tanto buscábamos… nuestro destino.

¿Hubiésemos llegado si abandonábamos el camino? ¿O si nos rendíamos porque nos asustaba la oscuridad de la carretera al caer la noche? ¿O si la ansiedad de no haber transitado antes esa ruta nos hubiera ganado? ¿O si ni siquiera lo intentábamos?

Así, en numerosas ocasiones puede suceder que no encuentres el sentido -dudar es normal, temer es de humanos, petrificarse incluso, o sentir desfallecer también- lo raro sería que no te pase. Lo importante es que al final de todo, cojas aire, valor y hasta un poco de locura -de la buena claro- y continúes a por ello…

… construyendo esa casa

… haciendo ese viaje

… soñando ese sueño

… viviendo esa vida.

Y si luego de haber dado el 100, las cosas no son como esperabas, no te desanimes, ten en mente que somos parte de un plan mayor, y sin dudas lo que no comprendés hoy lo entenderás por completo mañana, Cuando menos lo esperás verás con claridad lo que te tiene preparada la vida, tranqui que lo reconocerás. Mientras tanto, vos confía, seguí conduciendo, disfrutá del camino pero siempre, siempre, siempre yendo a por ello sin perder el objetivo.

Y sí, solo así merecerás aquello que soñás.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s